Reflexiones sobre la afinación con la dulzaina, gralla, gaita. Empezaré por hablar de los instrumentos de banda.

En todas las bandas de música, por muy profesionales que sean, todos los instrumentos de viento (por muy buenos o caros o de la marca que sean), antes de empezar a tocar juntos afinan entre sí. ¿Cómo lo hacen? Alargando o acortando unos u otros la longitud del instrumento, sacando o estacando la boquilla (boquilla) o el barrilete de los instrumentos, ya que esto les permite ajustar un poco la afinación entre ellos para poder sonar juntos lo mejor posible. Lo más alto, saca la embocadura: alarga el instrumento y baja la afinación hasta estar todos afinados.

Partiendo de la base de que la dulzaina, gralla o gaita, esté bien compensada (que no siempre pasa por mucha madera o cara que sea), también podemos ajustar un poco la afinación.

Debemos tener en cuenta que, si tapamos las orejas de la dulzaina (agujeros laterales que hay en la campana y que no se tapan con los dedos), afectará a la afinación de las notas graves y nada en las agudas (dentro de la octava); mientras que si variamos el tamaño del tudel, afectará sobre todo a las notas agudas (dentro de la octava) y muy poco o nada a las graves. Es decir, lo que variamos en el tudel, cambiará la afinación de forma proporcional.

Si desde la punta de la caña al primer agujero mide 10cm (aprox.), es decir 100mm y ponemos un tudel 1mm más largo o sacamos el tudel 1mm, acabamos de alargar ese tamaño un 1% y afectará sobre todo a la nota que suena cuando levantamos todos los dedos; mientras que cuando tapamos todos los dedos de la mano izquierda y un dedo de la derecha (por ejemplo), el sonido sale por el agujero que tapamos con el dedo del medio de la mano derecha (el agujero más grande), que está a 20cm de la punta de la caña, es decir 200mm, si alargamos 1mm cambiando o quitando el tudel le afectará de la misma manera.

Dicho esto, diré que si por el motivo que sea (que puede ser por el tudel, por la caña o por la forma de tocar, embocar o apretar la caña con los labios) el Re agudo estuviera más alto de lo deseable; una buena solución es hacer como los instrumentos de las bandas: sacar un poco el tudel. No es ninguna deshonra, ni criticable, ni debe estar mal visto, todo lo contrario, hay que hacer siempre todo lo posible para que la afinación sea lo mejor posible y si así lo conseguimos, perfecto, mejor sonaremos nosotros y todo el grupo. Ya digo, todos los esfuerzos por conseguir una buena afinación son pocos. Por otra parte, muchas de las dulzainas antiguas que he visto con tudel, casi siempre tenían el tudel medio salido, por lo que debió de ser algo bastante normal. Se puede apreciar en la imagen que se adjunta.

Es por este motivo que en Instruments Bessó podrá encontrar unas arandelas  de goma con unas medidas concretas que se ajustan al tudel. Éstas tienen 1o 2 mm de espesor, lo que nos da la posibilidad de ir añadiendo uno, dos o tres milímetros hasta que consigamos la afinación deseada. Con estas arandelas conseguiremos tener el tudel en un tamaño fijo, lo que nos proporcione una buena afinación tocando cómodamente.

Paco «Bessó».